Erupción

¿Es posible que se produzca pronto una supererupción volcánica que afecte al mundo entero?

Un estudio reciente alerta sobre la incapacidad actual para predecir la supererupción de un volcán, que podría cosechar un desastre mundial sin precedentes en toda la Tierra.

Los científicos empiezan a ver "signos positivos" que podrían anticipar el fin de la erupción en el volcán de La Palma

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El año 2021 nos ha dejado numerosas erupciones volcánicas, para las cuales necesitaríamos contarlas con más dedos que los que tenemos en una mano. El primero relativamente importante sucedió en marzo, en Islandia. En septiembre, entró en erupción el volcán de la Palma. Seguidamente, sendos volcanes en Hawái y Japón siguieron el mismo camino. Y, en Italia, el Etna lleva dando numerosos quebraderos de cabeza a lo largo del año.

Todas esas erupciones han surgido en diferentes puntos del planeta, aunque lo han hecho de forma casi simultánea, en el mismo año y, en la mayoría de los casos, con un escaso margen de diferencia. Es por ello que surge una gran pregunta: ¿podría tener lugar una supererupción volcánica con un daño incalculable para la humanidad y la pérdida de numerosos recursos?

Un reciente estudio que se ha llevado a cabo en universidades de Ginebra y Pekín habla sobre ello, alertando de la incapacidad que tiene actualmente el ser humano de saber sobre estos desastres antes de que sucedan, ya que, ante la mayoría de fenómenos naturales, es casi imposible anticiparse, tal y como sucede también con los terremotos.

Habrá supererupciones, aunque no ahora

Se estima que en el planeta Tierra hay pocos volcanes, apenas una decena, que tengan un poder lo suficientemente destructor como para causar una erupción volcánica, aunque existir sí que existen.

Ya sucedieron hace cientos de miles de años y no es descartable que vuelva a ocurrir en el futuro, puesto que ello es capaz de provocar la extinción de una especie, la humana incluida, si su poderío tiene capacidad de devastar todo el planeta, arrasando todo lo que haya a su paso. Sin embargo, los realizadores del estudio recién sacado a la luz estiman que pasarán 600.000 años hasta que pueda suceder algo así.

De todos modos, ya hay una alerta evidente. Se necesitan recursos para ser capaces de predecir lo que la naturaleza puede traer consigo, o quizá nuestra especie pueda verse abocada a la extinción. En el caso de La Palma, la alta actividad sísmica pudo alertar de la posibilidad de que un volcán entrara en erupción varios días antes de que se produjera, aunque no se confirmaba ni se desmentía al 100%.

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