En julio se cumplen 50 años de la llegada del hombre a la luna, un acontecimiento que fue posible gracias al trabajo de muchas personas y, también, al uso de animales.

Es un hecho que el hombre no hubiese podido viajar a la luna de no haber sido por las 'moscas de la fruta'. En 1947, las moscas se convirtieron en los primeros seres vivos lanzados en un cohete espacial.

Peor suerte tuvieron los monos lanzados al espacio por Estados Unidos, hasta que en 1952 el mono Albert y dos ratones sobrevivieron a la misión espacial.

Pero, sin duda, el animal estrella fue la perra Laika - que en ruso significa 'ladradora'-, lanzada al espacio por la URSS, lo que le ha convertido en el animal astronauta más célebre hasta la actualidad. Las prisas de la URSS por poner en órbita a un ser vivo antes que los Estados Unidos, provocaron un fallo técnico en el sistema de refrigeración y Laika falleció a las cinco horas por un golpe de calor.

Quienes tuvieron más suerte a posteriori, fueron los estadounidense al lanzar al espacio a dos chimpancés astronautas. Algunos, incluso, llegaron a ser portadas de revistas.

Una vez entrados en el siglo XXI, han sido más humanos que animales quienes han sido puestos en órbita. Aunque, en 2013, Irán fue el último país en presentar a su mono astronauta.