Sevilla
Una peligrosa bacteria amenaza los famosos naranjos de Sevilla
Las naranjas con las que se elabora la mermelada que consumía la reina Isabel II y tanto gustan a los ingleses peligran.

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El riesgo de expansión de la bacteria Candidatus Liberibacter, que provoca la enfermedad conocida vulgarmente como dragón amarillo, está poniendo en jaque a los típicos naranjos sevillanos. Estos arboles están siendo aniquilados por esta bacteria no sólo está en Sevilla sino en todo el planeta. El contagio ha alcanzado ya el nivel de epidemia en muchos países de Asía, África y más recientemente en Norteamérica. Afortunadamente Europa aún se encuentra a salvo.
La globalización y el incremento de las transacciones comerciales entre países favorece que se expandan estos organismos como ocurre con la Candidatus Liberibacter, la especie más devastadora para los cultivos a nivel mundial.
En el caso de los naranjos su efecto es letal. Las hojas van poniéndose cada vez más amarillentas. Poco a poco los árboles producen menos frutos hasta que acaban quedándose vacíos. En un plazo de cinco años pueden estar completamente muertos.
Estrategias para frenar esta plaga
Los pesticidas que se usan para luchar contra la bacteria pueden afectar el consumo posterior de las naranjas, de ahí que el Ayuntamiento de Sevilla esté llevando a cabo una prueba piloto para fomentar la propagación de pájaros e insectos que se alimentan de la plaga que transmite la enfermedad.
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Así, en el parque de la Buhaira se plantarán naranjos en una extensión de 1.800 metros cuadrados y se fomentará la prosperidad de este nuevo ecosistema depredador de la bacteria mediante diferentes instalaciones como cajas nido para los pájaros. Además, el personal de parques y jardines está formado desde el año 2019 para detectar posibles infecciones por dragón amarillo.
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