Cada vez hay más vivero en los que no se plantan árboles comunes. Científicos españoles han buscado en la naturaleza los más supervivientes a la sequía. "Si han sobrevivido en zonas donde otros han muerto tienen una predisposición o una tolerancia a ese estrés", afirma Mar Ruiz Galea, ingeniera investigadora de IMIDRA. Y los buscan para clonarlos y repoblar cuando las temperaturas vayan subiendo.

Después crean árboles que son clones de uno muy resistente a la sequía, lo que permitiría repoblar con estos ejemplares para luchar contra el calor. Así, en el laboratorio tienen clones de muchos individuos y de muchas especies además de 'embriones' que están siendo entrenados desde que nacieron.

Los investigadores someten a estos embriones a situaciones extremas, crecen a muy alta temperatura para que luego puedan soportar el calor. "Les sometemos a esas condiciones para que los embriones estén más adaptados a esas condiciones", señala Inmaculada Hernández, bióloga investigadora de IMIDRA.

De este modo, serán plantas espartanas y ya han empezado a luchar por vencer al cambio del clima.