La nueva exposición de Cosmocaixa tiene una dimensión de 3500 metros cuadrados para disfrutar de la ciencia. Contemplar la tierra o ver el tráfico aéreo son opciones que tienen como objetivo despertar la curiosidad. "Un museo de la ciencia tiene que hacer que salgas con más preguntas que respuestas", afirma Elisenda Durán, directora general de la Fundación La Caixa.

Además, en esta exposición es posible ver nuestras bacterias y descubrir como somos por dentro para que sepamos cuántos microorganismos componen nuestro cuerpo.

También se pueden descubrir nuevos materiales, como un piano hecho de grafeno. La ciencia busca sorprender. "Quién sabe si alguno de los visitante serán nuestros futuros investigadores", insiste Durán.