El hielo en Groenlandia se derrite a gran velocidad. Según los científicos, cuatro veces más rápido que en 2003.

Un estudio, que arroja más datos sobre los efectos del cambio climático, revela que la mayor parte del hielo no se ha perdido en el sureste y noreste de la isla, sino en el suroeste, donde prácticamente no hay glaciares.

Eso podría acelerar la subida del nivel del mar.

Ciudades como Nueva York, Miami o Shangai están amenazadas por la crecida de los océanos.

Los investigadores no pensaban que el hielo desaparecería tan sumamente rápido y alertan de que es una consecuencia directa del cambio climático.