Necesitamos un nuevo modelo de alimentación y de consumo. Uno de los factores que acelera el cambio climático es el aumento de la población. En 1990 eramos 5.300 millones de personas, sin embargo, en el 2050 seremos más de 9.000.

Si no cambiamos los patrones de consumo y producción, el planeta, con recursos finitos, será insostenible. Debemos cambiar la actitud de usar y tirar. Cada español genera 520 kilos de residuos urbanos al año y emite a la atmósfera más de 300 millones de toneladas de dióxido de carbono.

El 12% corresponde al sector agrícola, un 26% al transporte y un 20% a la eléctrica. Compramos un 60% más de ropa que en el año 2000, pero nos dura menos tiempo.

La reducción del consumo de carne es fundamental así como las medidas en contra de la deforestación. Por supuesto, el uso responsable de la energía y comprar mejor son otros de los puntos a mejorar.