Por primera vez en España un sordociego va a presidir una mesa electoral. Es canario y lo hará con la ayuda de intérpretes. Antonio se ha tomado esta citación como un reto ilusionante. Dice que quiere ejercer su deber como ciudadano y no quiere poner excusas.

Pese a ser sordociego ni por un momento Antonio pensó en renunciar a ser presidente de una mesa electoral.

Nunca antes había ocurrido en España.

Un derecho que aprovechará para visibilizar la sordoceguera. Una discapacidad que en Canarias sufre más de 200 personas.

Para evitar fraudes estará asistido por una intérprete y además ya ha previsto un sencillo método.

Su único objetivo en dar un paso más que acerque a este colectivo a la inclusión y la normalidad. Tal y como hace en su día a día.