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A la espera de que salga la sentencia sobre el caso del presunto falso ginecólogo que ejercía la especialidad sin titulación en Tenerife, las abogadas de las pacientes se preguntan cómo pudo ser que este hombre siguiera trabajando aún cuando en 1998 fue condenado por intrusismo e inhabilitado por un año.
40 mujeres han denunciado al doctor Risso, 36 por intrusismo, entendiendo que su salud estuvo en peligro al no tratarse de un verdadero especialista, y otras cuatro por abusos sexuales. Según han relatado, el falso ginecólogo las llegó a penetrar y a usar consoladores a los que atribuía un uso terapéutico. Las abogadas señalan la valentía de estas mujeres al dar la cara sobre un hecho que podría haberle pasado a cualquiera.
La Fiscalía pide 36 años de cárcel, la acusación particular, 56.

A la espera de que salga la sentencia sobre el caso del presunto falso ginecólogo que ejercía la especialidad sin titulación en Tenerife, las abogadas de las pacientes se preguntan cómo pudo ser que este hombre siguiera trabajando aún cuando en 1998 fue condenado por intrusismo e inhabilitado por un año.
40 mujeres han denunciado al doctor Risso, 36 por intrusismo, entendiendo que su salud estuvo en peligro al no tratarse de un verdadero especialista, y otras cuatro por abusos sexuales. Según han relatado, el falso ginecólogo las llegó a penetrar y a usar consoladores a los que atribuía un uso terapéutico. Las abogadas señalan la valentía de estas mujeres al dar la cara sobre un hecho que podría haberle pasado a cualquiera.
La Fiscalía pide 36 años de cárcel, la acusación particular, 56.

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