El Servicio Canario de Salud condenado a pagar un millón 200 mil euros a una familia de Lanzarote por negligencia médica. Según la sentencia, que se puede recurrir, los médicos del hospital general de Lanzarote no trataron a un recién nacido que tenía ictericia. Los valores de bilirrubina le subieron tanto que quedó afectado de por vida con una parálisis cerebral.

El bebé nació en marzo de 2012 en este Hospital, el José Molina Orosa. Su piel estaba amarilla. Tenía ictericia, una afección muy frecuente entre los recién nacidos. Pero no fue tratado correctamente, ni siquiera hubo diagnóstico.

Nació un viernes y le dieron el alta el lunes.

Con una lámpara de fototerapia se podría haber evitado.

Los daños son irreversibles. Ahora el Servicio Canario de Salud ha sido condenado a pagar un millón 200 mil euros a la familia.

Esta la segunda indemnización más cuantiosa por negligencia. La primera, de un millón 300 mil, fue para esta familia de Gran Canaria a la que aseguraron que su segundo hijo no nacería con la enfermedad que padecía su hermano mayor.