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Pasear estos días por Triana implica hacer este gesto, contener la respiración. También esquivar a los incómodos insectos que se han hecho con la calle. La fiesta de los indianos ha dejado su rastro en la emblemática calle de Triana. Algunos utilizaron harina, e incluso cemento. Ahora ha fermentado y los olores que emanan de las alcantarillas son insoportables. Algunos comerciantes han tapado ellos mismos con cartones los desagües. El Ayuntamiento se plantea cambiar de ubicación esta fiesta carnavalera. Una medida que demandan con urgencia ante esta desagradable situación.

Pasear estos días por Triana implica hacer este gesto, contener la respiración. También esquivar a los incómodos insectos que se han hecho con la calle. La fiesta de los indianos ha dejado su rastro en la emblemática calle de Triana. Algunos utilizaron harina, e incluso cemento. Ahora ha fermentado y los olores que emanan de las alcantarillas son insoportables. Algunos comerciantes han tapado ellos mismos con cartones los desagües. El Ayuntamiento se plantea cambiar de ubicación esta fiesta carnavalera. Una medida que demandan con urgencia ante esta desagradable situación.

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