Pero también esta Semana Santa hace que las calles de ciudades como La Laguna se llenen. Es otro tipo de turismo, que también genera economía. Se venden dulces propios de la época, libros sobre historia y también los hoteles y las cafeterías están llenos en la Ciudad de Los Adelantados.

Las calles de La Laguna se transforman.

La Semana Santa se apodera de ellas.

Un fervor religioso que está presente en pastelerías, librerías y hasta perfumerías.

La Laguna se convierte en la capital religiosa de la isla y eso se nota también en la ocupación.

Un entorno incomparable, declarado Patrimonio de la Humanidad y un gran número de actos religiosos hacen que la Cuaresma se viva con especial devoción.