Publicidad

Los vecinos de unas cuarterías de Gran Canaria viven preocupados ante la amenaza de perder sus casas. Aunque algunos viven en ellas desde hace más de cincuenta años. Comenzaron a vivir ahí cuando trabajaban en las tomateras. Ahora podrían ser desalojados para utilizar ese suelo para zona industrial. Las familias, algunas con niños, dicen que no se piensan marchar de allí.

Ayesa Pérez forma parte de una de las 19 familias que deberán abandonar los conocidos como barracones de Juan Grande en Gran canaria este mes de noviembre asegura estar viviendo uno de los peores momentos de su vida.

El suelo donde está la cuartería en la que viven es de titularidad privada. Las casas fueron cedidas por un empresario a los trabajadores de sus antiguas tomateras. Hasta ahora se les había permitido vivir ahí, pero ahora tras reconvertirse en zona industrial se ha pedido a los vecinos que abandonen las casas. Ellos aseguran que no lo harán.

Por su parte tanto el Gobierno de Canarias como el Ayuntamiento de San Bartolomé aseguran estar trabajando para que las familias no se queden en la calle.

Los vecinos de unas cuarterías de Gran Canaria viven preocupados ante la amenaza de perder sus casas. Aunque algunos viven en ellas desde hace más de cincuenta años. Comenzaron a vivir ahí cuando trabajaban en las tomateras. Ahora podrían ser desalojados para utilizar ese suelo para zona industrial. Las familias, algunas con niños, dicen que no se piensan marchar de allí.

Ayesa Pérez forma parte de una de las 19 familias que deberán abandonar los conocidos como barracones de Juan Grande en Gran canaria este mes de noviembre asegura estar viviendo uno de los peores momentos de su vida.

El suelo donde está la cuartería en la que viven es de titularidad privada. Las casas fueron cedidas por un empresario a los trabajadores de sus antiguas tomateras. Hasta ahora se les había permitido vivir ahí, pero ahora tras reconvertirse en zona industrial se ha pedido a los vecinos que abandonen las casas. Ellos aseguran que no lo harán.

Por su parte tanto el Gobierno de Canarias como el Ayuntamiento de San Bartolomé aseguran estar trabajando para que las familias no se queden en la calle.

Publicidad