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En este centro de menores de 7 Puertas en las palmas de gran canaria, a un policía le rompieron la nariz y a otro trataron de quitarle el arma, en una revuelta el pasado 30 de mayo. La gota que colmó el vaso, dicen los vecinos, hartos de los chicos marroquíes que viven aquí desde hace meses. No es racismo, es que, aseguran, han traído inseguridad, problemas y drogas.
Pero, nosotros, hablamos con ellos, nos contaron su versión, que hasta ahora eran 7, pero los dos que provocaron la pelea están en la cárcel, y nada tienen que ver con ellos, con los 5 restantes, ni siquiera son amigos. Dicen que pagan justos por pecadores, ellos son tranquilos, algo que confirmaban sus monitores. Pese a todo, el barrio sigue inquieto y no parece que vayan a entenderse.

En este centro de menores de 7 Puertas en las palmas de gran canaria, a un policía le rompieron la nariz y a otro trataron de quitarle el arma, en una revuelta el pasado 30 de mayo. La gota que colmó el vaso, dicen los vecinos, hartos de los chicos marroquíes que viven aquí desde hace meses. No es racismo, es que, aseguran, han traído inseguridad, problemas y drogas.
Pero, nosotros, hablamos con ellos, nos contaron su versión, que hasta ahora eran 7, pero los dos que provocaron la pelea están en la cárcel, y nada tienen que ver con ellos, con los 5 restantes, ni siquiera son amigos. Dicen que pagan justos por pecadores, ellos son tranquilos, algo que confirmaban sus monitores. Pese a todo, el barrio sigue inquieto y no parece que vayan a entenderse.

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