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Comenzó como una fiesta juvenil para celebrar Halloween y acabó como están ustedes viendo, miles de chicos desalojados del local. La policía asegura que había más personas de las permitidas por el aforo, y que en la discoteca se estaba vendiendo alcohol a menores. 
El dueño de la discoteca, por su parte, niega ambas acusaciones. Asegura que se trataba de una fiesta organizada desde los institutos y que no había menores de 16 años.
Vecinos y padres de algunos asistentes insisten en su versión. De momento, desde el Ayuntamiento de Arucas se ha abierto una investigación.
De ser así, el propietario podría enfrentarse a multas de hasta 60.000 euros e incluso al cierre del local.

Comenzó como una fiesta juvenil para celebrar Halloween y acabó como están ustedes viendo, miles de chicos desalojados del local. La policía asegura que había más personas de las permitidas por el aforo, y que en la discoteca se estaba vendiendo alcohol a menores. 
El dueño de la discoteca, por su parte, niega ambas acusaciones. Asegura que se trataba de una fiesta organizada desde los institutos y que no había menores de 16 años.
Vecinos y padres de algunos asistentes insisten en su versión. De momento, desde el Ayuntamiento de Arucas se ha abierto una investigación.
De ser así, el propietario podría enfrentarse a multas de hasta 60.000 euros e incluso al cierre del local.

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