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Sentados a la mesa encontramos viandas de todo tipo, carnes, pescados, mariscos, alimentos que multiplican las calorías que ingerimos de forma habitual  y que además tomamos por la noche sin tiempo a quemarlas antes de acostarnos,  todo ello regado con vinos y cavas. Las consecuencias de tal ingesta pueden ser nefastas para nuestro organismo.

Incorporar verdura y fruta y comer de manera comedida puede evitarnos un final de fiesta un tanto indigesto, al día siguiente fundamental retomar la dieta mediterránea, hidratarse e incluso animarse a hacer algo de ejercicio

No podemos evitar sucumbir a fastuosos platos pero sí prevenir daños a nuestro organismo, simple sentido común.

 

Sentados a la mesa encontramos viandas de todo tipo, carnes, pescados, mariscos, alimentos que multiplican las calorías que ingerimos de forma habitual  y que además tomamos por la noche sin tiempo a quemarlas antes de acostarnos,  todo ello regado con vinos y cavas. Las consecuencias de tal ingesta pueden ser nefastas para nuestro organismo.

Incorporar verdura y fruta y comer de manera comedida puede evitarnos un final de fiesta un tanto indigesto, al día siguiente fundamental retomar la dieta mediterránea, hidratarse e incluso animarse a hacer algo de ejercicio

No podemos evitar sucumbir a fastuosos platos pero sí prevenir daños a nuestro organismo, simple sentido común.

 

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