Genero 200 empleos directos y 400 indirectos

Hace 60 se instaló en El Pajar, en el sur de Gran Canaria, una cementera que hoy es una industria que genera 600 empleos y factura unos 30 millones de euros al año. Pero su futuro podría estar en peligro, en 2022 termina la concesión de 50 años que se le otorgó a la empresa para su puerto, sin el cual no podrían seguir adelante.

En 1957 se iniciaron las primeras producciones, el boom turístico y la construcción de viviendas triplicó en los años 60 la fabricación. Desde entonces esta cementera instalada en el sur de Gran Canaria ha ido creciendo, en 2006 y 2007 llegó al máximo de fabricación con un millón y medio de toneladas, pero la crisis llegó, la construcción se paró y con ella fabricación de cementos. Ahora se está volviendo a crecer, un 5% anual.

Un puerto que tiene una concesión de 50 años y que se acaba en 2022. La empresa CEISA anuncia que van a solicitar una ampliación.

La cementera facturó en 2018 30 millones de euros, genera 200 empleos directos y casi 400 indirectos, sin su puerto es inviable la actividad.

Aseguran que invierten parte de su presupuesto en disminuir el impacto acústico y ambiental y que de cerrarse se acabaría con una industria estratégica para canarias.