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34 ancianos tendrán que abandonar la residencia en la que viven porque el edificio, en el barrio de Vegueta, está en estado de ruina. El Gobierno de Canarias ha ordenado el cierre del centro, propiedad de una orden religiosa. Los familiares ya están avisados.

Es la voz de uno de los franciscanos que gestionan la residencia de ancianos de la Cruz Blanca. Una residencia que tiene los días contados porque no reúne condiciones para acoger a los mayores. El edificio amenaza ruina. De los 50 residentes, ya sólo quedan 34. El hermetismo de la Orden religiosa es total y no se permite hablar con los ancianos.Los franciscanos han avisado a los familiares para que busquen otro hospedaje. este inmueble, en el barrio de Vegueta de Las Palmas, será derribado cuando Cruz Blanca tenga fondos.

 

34 ancianos tendrán que abandonar la residencia en la que viven porque el edificio, en el barrio de Vegueta, está en estado de ruina. El Gobierno de Canarias ha ordenado el cierre del centro, propiedad de una orden religiosa. Los familiares ya están avisados.

Es la voz de uno de los franciscanos que gestionan la residencia de ancianos de la Cruz Blanca. Una residencia que tiene los días contados porque no reúne condiciones para acoger a los mayores. El edificio amenaza ruina. De los 50 residentes, ya sólo quedan 34. El hermetismo de la Orden religiosa es total y no se permite hablar con los ancianos.Los franciscanos han avisado a los familiares para que busquen otro hospedaje. este inmueble, en el barrio de Vegueta de Las Palmas, será derribado cuando Cruz Blanca tenga fondos.

 

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