Liopardo

Liopardo

Mariló y la multa

Mariló y la multa
Imagen no disponible
Imagen no disponible | Montaje
Hace unas semanas Mariló Montero decidió dejar las mañanas televisivas para irse a "cazar sueños". En ese momento era difícil determinar a qué se refería la presentadora que un día le preguntó a Anne Igartiburu si se veía oxidada o que otro sostuvo que no estaba científicamente probado que el alma no se transmitiera en los trasplantes. Es difícil saber qué quiere decir alguien que piensa que el cadáver de una niña asesinada todavía "está blandito" o que afirma que el aroma de limón puede prevenir el cáncer cuando habla de cazar sueños o de cualquier otro tema. Lo cierto es que esta decisión de marcharse nos dejó un enorme vacío porque, más allá de su valía profesional, perdíamos a un personaje que era fuente de inspiración en las redes sociales. Además, añadía otros matices. Todavía recuerdo su imagen comiéndose un plátano en directo para apoyar a Dani Alves, que fue muy celebrada entre los jubilados, principales espectadores de su programa y que ese día tuvieron que tomar medicación doble. Esta semana hemos vuelto a saber de Mariló. Está de vacaciones en la provincia de Cádiz y, por lo visto, intentaba cazar sus sueños sobre una moto sin llevar casco. Lo cierto es que la fotografiaron de esta guisa unos paparazzis y ella (que llegó a colaborar en una campaña de la DGT), sabiendo que trascendería la noticia, decidió autodenunciarse. Que se sepa, no existe grabación de este momento histórico. Imagino a los policías en esa oficina de denuncias viendo entrar a Mariló y esta es la posible reconstrucción de los hechos: -Buenos días, agentes. -Yo la conozco. Usted... es esa de la tele, ¿no? -Sí, la guapa, no la oxidada; pero ahora estoy de incógnito, cazando sueños. -¿Qué se le ofrece? -Vengo a denunciarme por conducir una moto sin casco. La moto está ahí y el casco no está porque no lo llevo. Mire qué pelazo. Huele a limón. -¿Denunciarse? ¿Está de cachondeo? -No, soy así siempre. Blandita. -Pues la multa serán 100 euros. -No está probado que el alma no se transmita con los billetes. El agente seguro que pensó que ese era el último año que no se tomaba las vacaciones en agosto. En invierno solo hay que tratar con gaditanos y, cuando llevas años viviendo allí, no necesitas traductor prácticamente nunca.

Super Falete | Madrid | 27/02/2018

Los mas vistos

Más noticias

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar, recoger datos estadísticos y mostrarle publicidad relevante. Si continúa navegando, está aceptando su uso. Puede obtener más información o cambiar la configuración en política de cookies.