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La boda de Pippa

La boda de Pippa

David Matthews en la boda de Pippa Middleton
David Matthews en la boda de Pippa Middleton | Reuters

Pippa Middleton le ha dado el sí quiero al empresario James Matthews y debería hablar sobre este tema, aunque no sé bien quiénes son. Como soy muy profesional, me he documentado convenientemente, leyendo todo lo publicado sobre ella. Bueno, en realidad, solo he mirado la Wikipedia:

Ajá. Ya tengo suficientes datos. Se llama Felipa, está emparentada con una familia real y organiza fiestas. Vamos que es como Pocholo, pero en mujer y británica. Y ahora que ya sé quién es, os cuento mi segunda dificultad: no me dejan utilizar fotografías del enlace por no sé qué chorrada de exclusivas y derechos de autor. Quieren boicotear mi trabajo, pero no lo van a conseguir porque poseo un banco de imágenes que pueden ilustrar la noticia. Ya veréis, no vais a notar nada. Así que os cuento que la novia llegó luciendo un modelo de encaje, con la espalda semiabierta. Para llegar a su enlace utilizó una carroza de época tirada por caballos, que era más o menos así:

 

Bueno, tal vez no era tan sotisficada, pero ya sabemos lo sosos que son los británicos. En el altar le esperaba el novio, que es futuro heredero de un título nobiliario y manager de fondos de cobertura.No sabemos qué es esto último, pero suena a ganar dinero con apuestas o algo así. Por supuesto, el novio iba vestido con la tradicional elegancia británica:

(Es para que os hagáis una idea aproximada). Los numerosos invitados fueron llegando al evento de forma ordenada, luciendo sus mejores galas para la ocasión, y posteriormente todos ellos se trasladaron a la mansión de los Middleton, donde tuvo lugar un banquete en el que pudieron degustar distintos platos de alta cocina del Reino Unido, incluidas las croquetas de zorro, los pasteles de vísceras, la empanada de testículos de castor y todas esas delicatessen que tanto gustan allí. Y, por supuesto, paella:

 

La fiesta terminó tardísimo. Los invitados más atrevidos llegaron a las nueve de la noche a su casa, no sin antes lanzarse a la piscina desde las ventanas de la mansión. Incluso algunos de ellos cayeron dentro. Son sus costumbres y hay que respetarlas.

@superfalete
  Madrid | 27/02/2018

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