TODOS LA VISITAN

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La tumba de este niño tiene una ventana y el motivo no puede ser más tierno

El padre del pequeño Merrit Beardsley construyó una tumba con ventana cuando su hijo falleció a los 8 años y ahora todos se acercan a visitarla.

En 1865 un niño de 8 años llamado Merrit Beardsley fallecía por culpa de unas fiebres. Su padre William trabajaba como cantero y vivían cerca de un cementerio en Oxford, Nueva York.

Antes de fallecer el pequeño Merrit le pidió a su padre que no le enterrara bajo tierra porque tenía mucho miedo a la oscuridad, “Papa no quiero morir, tengo miedo a la oscuridad y no quiero acabar en un cementerio bajo tierra”, le dijo el pequeño a su padre.

William construyó para su hijo una preciosa tumba especial con una ventana para que pudiera tener luz y no se pasará la eternidad a oscuras.

Con el paso del tiempo la ventana se fue deteriorando y el cristal se quedó roto. En 2013 Stefan Foster, un joven de Norvich, se quedó fascinado con la historia de la tumba y pidió ayuda al ayuntamiento para restaurarla.

Sustituyeron el cristal roto con un material mucho más duro y ahora la gente ha vuelto a visitar esta tumba para llenarla de flores y juguetes. Ahora vuelve a estar llena de vida y de recuerdo para el pequeño Merrit.

Liopardo | Madrid | 14/08/2018

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