La historia de este par de amigos comienza cuando se conocieron en una clase de ejercicios de adaptación debido a la minusvalía de cada uno: Melanie Knecht nació con espina bífida y Trevor Hahn perdió la vista por culpa del glaucoma.

Lo que realmente les unió fue su pasión por el mundo del senderismo. Él se encarga de poner las piernas, ella los ojos y juntos forman el equipo perfecto.

Melanie se encarga de describir todo lo que ve a Trevor para que este pueda caminar por ambos y realizar las actividades físicas en exteriores que tanto disfrutan.

Melanie Knecht siempre ha estado explorando desde su infancia y Trevor Hahn siempre le han encantado los deportes de exteriores y continuaba realizándolos a pesar de haber perdido la vista.

Ambos han abierto una cuenta en Instagram en la que documentan sus aventuras y las imágenes que cuelgan no pueden ser más poderosas.