Las relaciones con los padres cuando somos pequeños suelen venir determinadas por la intensidad y el exceso de emoción que sentimos tanto para lo bueno como para lo malo.

Por ello, es normal que se generen sentimientos polarizados de un extremo a otro con facilidad desde la rabia más absoluta en un momento a la felicidad más determinante.

En este contexto se ha vuelto viral en Twitter el descubrimiento que ha hecho una hija de una carta que escribió a su padre cuando era pequeña.

En la misiva, la usuaria @PaaaulaLopez18 le recrimina el hecho de no poder tener un perro en casa y le expresa cuánto daño y tristeza le ha generado por negarle ese capricho.

La publicación ha ironizado con su comportamiento asombrándose por lo "dramática" que era. Esto ha hecho que muchos usuarios se sientan identificados y el tuit acumule ya casi 100.000 'me gusta'.