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Encontramos un bebé abandonado en el metro de Nueva York y ahora es nuestro hijo

La increíble y emotiva historia de como Danny Stewart y Pete Mercurio adoptaron a un bebé abandonado hace 20 años.

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Una pareja gay que adoptó a un bebé recién nacido después de encontrarlo abandonado en una estación de metro de la ciudad de Nueva York está a punto de celebrar el cumpleaños número 21 de su hijo este año, y ahora uno de ellos ha escrito un libro para niños sobre la forma única y sorprendente en que se convirtieron en una familia.

En agosto de 2000, Danny Stewart, que entonces tenía 34 años, se dirigía a cenar con su pareja, Pete Mercurio, que entonces tenía 32 años, cuando notó un bulto extraño escondido contra una pared en la estación de metro de la calle 14 en el barrio de Chelsea en Manhattan.

Conmocionado y preocupado por encontrar a un recién nacido adentro, con parte de su cordón umbilical todavía adherido, Danny se apresuró a llamar a la policía, sin tener idea de que el bebé pronto se convertiría en su hijo.

Danny, ahora de 55 años, Pete, ahora de 52, y la historia de su hijo Kevin fueron noticia por primera vez en 2000 pero la familia ha seguido apareciendo en la prensa durante las últimas dos décadas de forma ocasional.

Más recientemente, Pete, un dramaturgo y diseñador web, publicó un libro infantil ilustrado, Our Subway Baby, que cuenta la historia de su familia y cómo surgió.

Nadie se paró a ayudarle

"Me percaté de que en el suelo había algo pegado a la pared que pensé que era un muñeco", explica Danny en una entrevista a la BBC.

Danny dijo que toda la situación "parecía realmente irreal", pero trató de llamar la atención de los transeúntes en busca de ayuda sin encontrar demasiada. Cuando nadie se detuvo, salió corriendo para usar el teléfono público para llamar a la policía.

También llamó a Pete, quien llegó cuando la policía llevó al bebé al hospital. Danny trató de seguir su pista y fue a ver al bebé al hospital al día siguiente, pero le dijeron que solo se permitía a la familia.

Un pediatra le dijo que el bebé sería colocado en un hogar de acogida. Pero eso no sería por mucho tiempo. Danny pronto fue contactado por la Administración de Servicios para Niños, que le pidió que estuviera presente en una audiencia del tribunal de familia para el bebé en diciembre de 2000.

En la audiencia, Danny se llevó una sorpresa por parte de la juez. "Sr. Stewart, quiero informarle lo que está sucediendo aquí, en los casos en que tenemos un bebé que ha sido abandonado, queremos colocarlo en un hogar de acogida preadoptivo lo más rápido posible", dijo la jueza según recuerda Danny.

Pero la sorpresa mayor llegó cuando la jueza le preguntó si estaría interesado en adoptar al bebé. Aunque la adopción es generalmente un proceso más largo y complicado, la jueza explicó que estaba autorizada a acelerar las cosas cuando se trataba de casos de bebés abandonados.

Danny estuvo de acuerdo, y luego salió de la sala del tribunal para llamar a Pete y decirle a qué le había dicho que sí.

"Me apretó el dedo y abrió mi corazón"

Pete dijo que no al principio, instando a Danny a que le dijera a la jueza que había cambiado de opinión. La pareja pasó la semana siguiente discutiendo sobre la decisión con Pete asegurando que no podían pagar un bebé en ese momento y que aún vivían con un compañero de cuarto.

De hecho, casi terminaron rompiendo por ello. Pero Danny insistió en que estaba adoptando al bebé, tanto si Pete quería ser parte de él como si no.

Finalmente Pete accedió a asistir a una visita al hogar de acogida una semana después de la audiencia, y tan pronto como sostuvo al bebé en sus manos sintió una ola instantánea de calidez que llegó a su corazón.

"El bebé me apretó el dedo con toda su mano con tanta fuerza", dijo Pete. "Él solo me estaba mirando y yo solo lo estaba mirando a él, y fue casi como si encontrara un punto de presión en mi dedo que simplemente abrió mi corazón y me mostró en ese momento que podía ser uno de sus padres".

La pareja decidió nombrar al niño Kevin y estaban dispuestos a pasar varios meses en el proceso de adopción, que incluiría visitas domiciliarias y verificación de antecedentes.

Pero en una audiencia a finales de ese mismo mes, el juez, el mismo de la audiencia anterior, se ofreció a dejarlos llevar a Kevin a casa solo dos días después, a tiempo para Navidad.

Se suponía que Kevin regresaría a su hogar de acogida después de Navidad mientras se finalizaban otros aspectos de la adopción, pero Pete y Danny no podían soportar dejarlo ir, y afortunadamente, pudieron obtener la aprobación para mantenerlo como padres adoptivos. La adopción se completó oficialmente un año después, el 17 de diciembre de 2002.

Kevin tiene ahora 20 años y estudia matemáticas e informática en la universidad. El pequeño bebé que Danny descubrió en la estación de metro ahora es más alto que sus padres y su emocionante historia continua dando la vuelta al mundo.

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