Pocas historias tan inspiradoras como la de Jeanah y Will que demuestran que los pequeños buenos actos pueden marcar grandes diferencias en las vidas de las personas.

Jeanah Nomelli, que era oficial de policía en ese momento, se encontró con Will Levens hace 14 años mientras buscaba materiales reciclables en un contenedor de basura para revenderlos.

Will estaba en el peor momento de su vida, adicto a las drogas después de la trágica muerte de su esposa, sin hogar, desempleado e indigente.

Tras la muerte de su esposa Will probó por primera vez la heroína y acabó enganchado a la droga haciendo que su vida se derrumbara por completo.

Jeanah podría haber ignorado fácilmente a Will, viéndolo como otra alma perdida que había caído por las grietas de la sociedad. Pero ella vio a través de su exterior descuidado, descubrió que tenía un corazón de oro, y que merecía una segunda oportunidad en la vida.

Jeanah y Will se vieron varias veces durante los siguientes meses y una pequeña amistad nació. Ambos se apoyaron y dieron consejos en momentos que lo necesitaban.

Jeanah ayudó a Will comprándole una chaqueta para el frío, unas botas y un día le dio dinero para que pudiera volver a tener un DNI con la promesa de que no lo gastaría en drogas.

Pero un día Will desapareció y Jeanah no volvió a saber de él hasta que volvieron a encontrarse por casualidad en un supermercado. Jeanah es ahora una paramédica y Will le preguntó si se acordaba de él.

Él le recordó su amistad y le contó como usó el dinero para hacerse el DNI, encontró un trabajó, dejó las drogas para siempre y ahora estaba casado de nuevo con su segunda mujer.

Una historia increíble de superación que muestra las vueltas que da la vida y nos recuerda que cualquier ayuda para alguien que se encuentra en la calle puede significar un mundo.

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