Scarlet Benjamin nació tres meses antes de lo previsto y desarrolló una enfermedad intestinal común en bebés prematuros llamada enterocolitis necrotizante (NEC). Un tratamiento con antibióticos fue el causante de que la pequeña Scarlet perdiera audición.

Así lo contaba su madre, Dianne Benjamin, en una publicación de Facebook: "Ha sido una experiencia larga, llena de sentimientos y emociones". En todo este tiempo, cuenta Dianne, que su pequeña reaccionaba a la mayoría de los sonidos, por lo que no llegó a plantearse que oyera del todo mal. "Después de lo que presencié hoy, no oía tan bien como yo pensaba. ¡Los audífonos hacen un MUNDO de diferencia!", exclamó.

La familia Benjamin pasó los últimos ocho meses viajando a diferentes estados en busca de soluciones, hasta que los especialistas de Atlanta Hearing Associates de Milledgeville, Georgia, dieron con el problema y pusieron la solución.

El vídeo recoge el momento exacto en que Scarlet escucha alto y claro la voz de su hermana y no puede esconder su alegría. Una alegría contagiosa que produce risas incontrolables en la sala y alguna lágrima de emoción de una madre que se siente agradecida con el resultado.

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