Mark Zuckerberg ha donado el 99% de su fortuna, 45.000 millones en acciones de Facebook, a organizaciones benéficas para que el mundo sea un lugar mejor para su hija y para todo el planeta. Mark ha dicho que no va a sacarlo todo de golpe, que sólo mil millones al año en educación y sanidad, lo cual se agradece porque le das 45.000 milllones a un niño pobre así a lo puto bruto y seguro que se lo gasta todo el primer día, que los chiquillos les das un euro para comprar gominolas en el chino y no creas que vuelven con 5 céntimos, no, se lo gastan todo de golpe a lo ansias. Si Mark Zuckerberg fuera español de entrada en el banco le habría dado un huevo de sartenes. Si por meter una nómina de 1.000€ te dan dos sartenes y una cacerola, a mí me sale que por 45.000 millones de dólares te salen 90 millones de sartenes y 45 millones de cacerolas. Igual por eso quiere acabar con el hambre en el mundo. Comida no sé, pero perolos tiene para aburrir. ¿Cómo será la cuenta corriente de Mark? Supongo que en vez de libreta tendrá 30 tomos encuadernados en tapa dura. Si cuando voy a un cajero y me toca delante el jubilado actualizando la libreta media hora, si te toca el dueño de Facebook directamente puedes tirarte en el suelo con un saco de dormir a esperar una semana, rollo los fans de Justin Bieber cuando hacen cola para ver sus conciertos. Pero seamos realistas, si Zuckerberg fuera español no tendría el dinero en un banco de aquí, lo tendría en Suiza. Y como sería un buen donante del Partido Popular, cuando le pillasen blanqueando le condenarían pero al día siguiente le indultarían, como debe ser, que para eso contribuye a la economía nacional. Naturalmente con esa pasta se habría comprado un buen apartamento en la playa, con su cocina americana, su piscina comunitaria grande y otra chica para los niños, dos plazas de aparcamiento (qué menos) y la playa a dos pasos; o sea, un piso bueno, bueno. En España no necesitamos filántropos porque tenemos una sanidad muy buena, y la mejor educación del mundo: por ejemplo, fíjate lo lejos que ha llegado alguien como Belén Esteban, una chica que no tenía nada, ni cultura, ni estudios, ni cerebro, y ahora encima tampoco tiene tabique, pero es millonaria y tiene un libro publicado. Un ejemplo. O Ramoncín, que empezó haciendo pollo frito y ha acabado de jefazo en la SGAE, que es una organización superseria y comprometida con los demás: cuando hay un concierto benéfico, ahí está la SGAE en primera fila, con 20 ejecutivos tomando nota de todo. ¡Qué empeño, qué dedicación! Aprende, Mark Zuckerberg. Si es que en España no somos potencia mundial porque aquí se vive muy bien y no nos hace falta, porque capacidades tenemos todas y más.