Este sábado juegan el Madrí y el Atleti. Otra vez. Pero esta es la final del partido de Champions, que no sé qué quiere decir, pero parece ser que es el recopón de la vela. Yo es que de fútbol no tengo ni idea. Un día mi novio (Juan) me dijo que el sábado quería ver el clásico y compré entradas en la filmoteca para  Ciudadano Kane. Estuvo toda la peli con cara de mala leche. A ver, yo sé que es un poco larga y al final lo de que la clave de todo ese rollo de Rosebud sea un trineo que el tío loco este tenía tirado en el sótano, es un argumento un poco mierder. Pero es un peliculón, eso es innegable. Si no te gusta el fútbol, el sábado es buen día para salir con las amigas, o con los amigos, o con quien sea que no le guste el fútbol. No sé cómo estarán el resto de ciudades, pero para que te hagas una idea, si caminas por Madrid lo más probable es que te encuentres a Will Smith con un perro pastor alemán, o a un montón de zombies queriendo morderte. Bueno, si te encuentras a los zombies lo más probable es que te hayas perdido y estés en La cañada real o en la salida de un after. En cualquier caso, echa a correr. Si te quedas en casa y a tu pareja le apetece ver el fútbol, puedes ponerte a leer, que es algo muy saludable. Solitario, pero saludable. Pero ojo, la soledad a veces viene bien. Ya tendrás el verano para estar 24 horas con tu pareja y los niños. Claro que no todo el mundo tiene libros en casa, y no todo el mundo tiene ganas de leer. ¿Revistas? Perdona pero no. El ¡Hola! sólo se lee en las consultas y en el váter, eso es sagrado, así que no rompas la magia y deja el papel couché en su sitio que luego llega el momento de ir al trono y ya te has visto la mansión de invierno de los condes de Chorrosklonki 25 veces. Si no hay libro y no sales ¿por qué no te emborrachas? Pero no ponerse piripi (¿queda alguien menor de 96 años que siga diciendo ‘piripi’?) Píllate una cogorza del 15 y te pones a ver el partido. Ahí, a lo loco. Debes llevar una bufanda. Da igual si hace 45º: tú te pones la bufanda. La que sea ¿rosa con corazones? Vale. Lo importantes es que tengas el look hincha. Yo cuando me miro al espejo tengo el look de hinchada, pero ese es por comer mucho y no vale. También necesitas una camiseta que brille y se quede pegada como la de los futbolistas. Cuanto más hortera, mejor. Si no tienes, la untas en aceite de girasol, o en crema Nivea. Cuando te suba bien el alcohol anima a los dos con pasión, como si te importase mogollón la vida de 22 multimilllonarios corriendo en calzones. Opina de todo, y tan pronto elogies a uno, lo pones a parir un minuto después, como buen periodista deportivo. Cada rato grita a la tele “¡¡CORNER!!!” “FUERA DE JUEGO, HOMBRE!”” o “¡¡¡ESO ES TARJETA!”. Aunque sea en el descanso. En alguna acertarás. Señala al árbitro y grita “¡¡PERO CÓMO SACAN A ESE QUE NO CORRE, HOMBREPORDIOS!!!” Cuando enfoquen a la afición ponte a cantar Lolololó. No te preocupes si no tiene sentido, ningún cántico futbolístico lo tiene. O puedes decir cosas que acaben en “illa” “¡¡ILLA ILLA, ILLA. ME GUSTA LA TORTILLA!” mientras das botes por la casa, o “¡¡ILLA ILLA ILLA, ME DEPILO LA ESPINILLA!!” y agitas una banda depilatoria o un trozo de cera. Al final, si pierde tu equipo —da igual cuál— tira la bufanda al suelo con cabreo, mira a la tele y grita muy alto "TODOS LOS AÑOS IGUAL. SI ES QUE CÓMO VAMOS A GANAR, JODER, CON TODAS LAS EX REPÚBLICAS SOVIÉTICAS VOTÁNDOSE ENTRE ELLAS".