Hay una página americana de Facebook de recetas llamada Tasty con más de 80 millones de seguidores. En uno de los vídeos se ve mezclar en un bol espaguetis, tomates cherrys y orégano . Ahí termina el vídeo. En los comentarios hay miles de respuestas del tipo: “OH MY GOD!”. “THAT’S AMAZING!”, “GREAT IDEA! I’D KILL MY PARENTS FOR ONE OF THOSE!”. En otro vídeo cogen una masa de pizza, le añaden tomate, queso y atún, y la meten en el horno. Los comentarios del vídeo son más o menos así: “Ay Dios, ¡no sabía que se podían hacer pizzas en casa! ¿Cómo lo has conseguido?”. Un reciente rumor que circula por internet en Estados Unidos insinúa que las hamburguesas en realidad están hechas con carne de animal, aunque en el estadounidense medio existe una gran incredulidad al respecto: “¿Para qué mataría alguien un animal para alimentarse pudiendo comer carne o pescado?”. “Es imposible que las hamburguesas sean vaca, yo mismo las he visto salir de las fabricas donde las producen”.

Esa es más o menos la relación de los americanos con la gastronomía y es también la que tienen con la historia, la geografía y la política, entre otras materias. A los estadounidenses les dices que eres español y vives en Europa y te pregunta si es que los latinos también estáis invadiendo el viejo continente. A los estadounidenses les dices que las mujeres, los negros y los inmigrantes están oprimiendo a los hombres blancos y te eligen presidente.

 

Trump lleva una semana en la Casa Blanca y he de reconocer que al principio no le tenía mucha fé, pero en sólo siete días ya ha anunciado que va a recuperar las torturas en los interrogatorios. Hay sólo tres cosas en las que creo en la vida: la biodanza, el Mindfulness y la tortura. No es un capricho de dictador, está demostrado científicamente que hay gente tímida y reservada que sólo se suelta a hablar cuando le metes alfileres en las uñas. Es un mecanismo de integración social. La tortura es el psicoanálisis del siglo XXI, pero por algún motivo tiene mala prensa. Va a llevar razón Trump cuando dice que los periódicos mienten siempre en todo, aunque en mi caso sea siempre a mi favor. Puede que la llegada de Trump al menos sirva para que de una vez la tortura adquiera en occidente el reconocimiento científico de otras disciplinas médicas como la homeopatía, la hipnosis y la Power Balance.