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Si me queréis, idos

Si me queréis, idos

Kim Jong Un

EFE Kim Jong Un

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Norcoreano | Madrid
| 26.02.2018 19:29
El imperativo del verbo “ir“ siempre ha sido polémico, se utilizaba, aunque excasamente, “idos“ (la forma correcta), “íos“ (quienes se equivocaban incluso intentando parecer cultos), “irse“ (popularizada por Lola Flores en la boda de su hija) e “iros“ (la forma incorrecta, pero la más utilizada). La RAE ha decidido esta semana aceptar esta última por su “uso extendido“. Fue una explicación escueta, aunque con una periodista que le recriminó el cambio, la academia se extendió algo más: “No te rayes chochamen, que te da un apechusque“. La RAE actual es un poco como cuando tu tío se compra una camisa de Desigual y te pregunta dónde vais ahora los jóvenes de marchuqui. (Nota: proponer “marchuqui“ como neologismo para la próxima edición del Diccionario de la Real Academia). La RAE funciona más o menos así: existe un pleno formado por 27 sillones, cada uno representa una letra del alfabeto. De la “A“ a la “M“ están los conservadores, señores con barba y monóculo defensores del status quo. Los de la “N“ a la “Z“ están ocupados por los “revisionistas“, odiados por los primeros y más permeables a los cambios. Cuando un revisionista propone un cambio, sucede más o menos así: - Propongo aceptar “quiéreteme“ como imperativo del verbo querer. - Ponga usted un ejemplo. - “Quiéreteme, date un caprichito, amor“. - Esto es inaceptable. No permitiré que usted y sus secuaces perpetren y furten el honor de las letras de Castilla. Blanda usted su espada y bátase a muerte ante la vara de la justicia. Ahí es cuando se produce un baño de sangre y todos los miembros de la RAE se espantan excepto Pérez Reverte, que escupe al suelo indignado por el poco estómago que tienen los castellanos de hoy en día, cuando él mismo ha estado devorando hígados de ratas mientras escuchaba el silbido de las balas en Sarajevo. Las victorias en los duelos suelen caer del bando de los revisionistas, y así se han ido incluyendo en el diccionario términos como “almóndiga“, “asín“ y “toballa“ y quién sabe si algún día terminen aceptando a Enrique Iglesias como artista.

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