La semana pasada volví a ser Trending Topic es España. Ahora, cada vez que soy TT todo el mundo cree que es porque me he cargado a alguien, me han colgado ese sanbenito. Pues mira, esta vez también, pero no generalicemos, que vivimos en el siglo XXI y ya está bien de los prejuicios que sufrimos el colectivo de dictadores totalitarios.

 

Esta vez me he ventilado a mi viceprimer ministro por unas desavenencias en políticas de reforestación. El defendía que había que plantar árboles, y yo que en vez de plantar árboles debíamos eliminar las pocas elecciones ‘democráticas’ que nos quedaban para reducir el número de papeletas electorales y la tala de árboles que por desgracia conllevan.

 

Pues resulta que la ejecución ha vuelto a ser noticia en los medios imperialistas, como si no lo hiciese cada dos por tres. La noticia ha tenido especial repercusión en España (Europa latina) y eso sí que no lo entiendo. Los españoles se pasan la vida diciendo que hay que colgar a todos los políticos y cuando voy yo y lo hago, resulta que ya no les hace gracia. Esa gente no sabe ni lo que quiere, no me extraña que tengan el país como lo tienen.

 

Este año se me ha ido un poco la mano con la purga de políticos, a veces me acerco al parlamento a echar un café y está muerto (nunca mejor dicho). Pero la purga es inevitable para cumplir mi promesa electoral: dije que iba a reducir el número de altos cargos en pos de la austeridad y lo estoy cumpliendo. Esto me ha demostrado que hagas lo que hagas, en el extranjero te van atacar. Se le ocurre a uno una idea para eliminar las puertas giratorias y encima lo critican.