Greta Thunberg llegó el lunes a Nueva York tras cruzar el Atlántico a bordo de un velero para participar en la Cumbre del Clima. La activista sueca de 16 años lanzó un duro discurso contra los grandes gobiernos que todos sus líderes aplaudieron a rabiar antes de pasar a un reservado a negociar la compra/venta de derechos de emisión de gases invernadero. Greta Thunberg creó en 2018 #FridaysForFuture, probablemente el mayor movimiento de absentismo escolar desde el #Juernes, ya es una de las grandes candidatas al Nobel de la Paz y probablemente en el futuro algún día se pregunte por qué cruzó el Atlántico pedaleando para dar un discurso de media hora en lugar de entrar en la ONU por Skype.

Ansu Fati también tiene 16 años aunque desde hace tres ya sube fotos a Instagram enseñando abdominales o luciendo cinturones de Dolce & Gabanna, suele acompañar las fotos con frases como “Nunca dejes de soñar“. Ansu es la nueva estrella del Barça y a corta su edad ya maneja un repertorio futbolístico muy maduro: firma autógrafos mascando chicle, posa haciendo el símbolo de la victoria y sale del vestuario en pleno agosto a las 23:00 con gafas de sol y sudadera de 800€.

Natalia Grace es una niña ucraniana que fue adoptada en 2010 por una pareja estadounidense cuando supuestamente tenía 6 años. Dos años más tarde un médico aseguró que Natalia en realidad era una adulta de 22 años con enanismo. Los padres sospecharon de ella cuando la niña comenzó a manifestar actitudes pocos comunes en su edad como envenenar a la madre con lejía, amenazarles con apuñalarles o pintar amenazas de muerte con sangre en los espejos, es decir: comportamientos más propios de la adolescencia. No ha sido tan sonado como el del Rey León o Aladdin, pero el remake de Chucky ha llegado con fuerza.

Íñigo Errejón es un chico madrileño que también quiere arreglar los problemas del mundo como Greta. A su tierna edad Íñigo ya posee su propio partido político, Más País. Íñigo se desenvuelve con soltura en los platós de televisión ante la atenta mirada de sus padres. Cuando el presentador le pregunta cuáles son los problemas de España, su madre mueve los labios en total sincronía con Íñigo, pronunciando las palabras tantas veces ensayadas: “Desempleo, cambio climático, modelo productivo…“. Íñigo sueña en unir a todos los partidos de progreso el próximo 10 de noviembre para celebrar el triunfo electoral bajo los acordes de “We are the world, We are the children“ de Michael Jackson.

Greta, Ansu, Natalia e Íñigo son formalmente miembros de la generación centenial, aunque Natalia podría encajar en la Revolución Industrial. Todos aspiran a crecer y criar sus hijos en un futuro que nuestra generación les niega. Sólo si dejamos de demandar a nuestro supermercado seis variedades de quinoa como si viviésemos en el altiplano boliviano, concibamos métodos de transportes sostenible menos vergonzantes que el patinete y planteemos una solución al calentamiento global que no provenga de una niña de 4º de E.S.O. estaremos abriéndoles las puertas del futuro que les pertenece. No lo hagas por ti, hazlo por ellos.