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Operación bikini: A régimen totalitario

Los medios aseguran que Kim-Jong-un ha adelgazado y @norcoreano lo confirma, se ha puesto a régimen totalitario.

Kim Jong-un presencia un partido de fútbol

Reuters Kim Jong-un presencia un partido de fútbol

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El occidental es un ser envidioso por naturaleza. Lo demostró la ONU, que hace años empezó a mandarnos cartas quejándose de que los norcoreanos estaban demasiado delgados porque habían visto unas fotos en las que aparecían con los abdominales marcados.

Y lo está demostrando ahora la prensa capitalista que ha publicado varias noticias alertando sobre mi estado de salud por haber perdido unos kilos. Lo digo sólo una vez: mi delgadez no es alarmante, dejen de intoxicar. He perdido los tres kilos que me sobraban para llegar mamadísimo al verano con una estricta dieta que sigo todos los años. Cada mes de marzo empiezo un régimen estricto, me pongo a régimen totalitario.

Durante tres días seguidos consumo el equivalente a dos cartillas de racionamiento mensuales de un proletario, 1500 calorías sólidas más infusiones de chía para empanzar. La segunda semana de marzo, además, cambio el planning del gym para pasar de la fase ‘Quema grasas’ a ‘Definir’.

Lo hago porque soy presumido, lo reconozco, pero también por dar ejemplo. No se le puede pedir al pueblo que pierda tres kilitos cada año si no lo haces tú también. Tres kilitos parecen poco, pero sirven para desafiar los estándares de peso y belleza que impone el capitalismo internacional: En 2018 íbamos por 45 kilos de media,;en 2019, 42; en 2020, 39 kilitos el ciudadano medio del país. Distinto peso, misma belleza, misma felicidad.

El nuevo marxismo interseccional consiste en eso: en derrocar las convecciones sociales impuestas por el sistema económico neoliberal heteropatriarcal. El peso es una construcción social. Los 44 kilos que pesa mi comandante son 97 libras en Estados Unidos, ¿en qué quedamos? ¿Pesa 44 o 97? Dejen ya de decir que estamos desnutridos o demasiado delgados. Somos felices con un peso no normativo y nuestra dieta de algas y arroz. No nos impongan su irrealizable canon de belleza, sus lorzas ni sus hamburguesas. Dejen de intoxicar.

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