Este sábado llega el acontecimiento deportivo más esperado del año, la final de Champions. Los dos equipos madrileños se disputan el título de campeón de Europa y además han tenido el detalle de hacer que el Barça también esté presente en el partido al disputarlo en Milán, en honor al hijo de Piqué. El Madrid llega a la final tras haber superado una temporada complicada: los coqueteos de Benzemá con la mafia, la huída de James de la policía… Todo un calvario de inicio de temporada que probablemente tuvo su momento cumbre con la injusta sanción por alineación indebida en Copa del Rey, algo incomprensible teniendo en cuenta que temporadas atrás había alineado habitualmente a Coentrão y Arbeloa. La cosa empezó a arreglarse un poco en enero cuando Rafa Benítez se registró en InfoJobs. Aún así no ha tenido un camino fácil hasta la final, ha tenido que dejar por el camino a Manchester City, Roma, Wolfsburgo, Puertollano y Antequera. Zidane y Benítez han tenido camino inversos este año: el primer comenzó entrenando en Segunda B y terminó en el Madrid, el segundo empezó en el Madrid y ha terminado entrenando en segunda división inglesa.

 

El Atleti por su parte llega a la final con su filosofía de siempre: - ¿Vais a ganar al Eibar, Cholo? - Partido a partido. - ¿De qué color es el caballo blanco de Santiago? - Partido a partido. - ¿Tenéis opciones de ganar la Champions el sábado? - El objetivo es la salvasión. El fichaje estrella del Atleti este año fue Jackson Martínez, aunque a mitad de temporada tuvieron que llevarlo al Cash Converters y apostar en su lugar por una joven promesa, Fernando Torres. La apuesta de Simeone es clara, cuatro defensas con los que podrías pasarte el Street Fighter y Griezmann en punta.

 

Quedan muchas dudas sin resolver: ¿se encerrarán los dos equipos? ¿Sabrá contener Simeone la calidad del Madrid? ¿Aparecerá Cristiano? ¿Qué pasará? ¿Qué misterio habrá? ¿Puede ser mi gran noche? Por lo pronto las coordenadas de San Siro ya las tengo.