Como sabréis, en España hay elecciones este mes. Las elecciones son esa cosa arcaica y pasada de moda que se inventó en Grecia hace ya más de 2500 años y que a pesar de que no me gustan, he de reconocer que se me dan muy bien (invicto) Como ya sabréis, los candidatos están haciendo lo que se hace siempre en campaña electoral. ¿Explicar sus programas? No, pasarse el día en la tele. Os dejo la agencia televisiva de los candidatos de los cuatro principales partidos hasta el 20D.

Pedro Sánchez

Sánchez comienza este viernes con una agenda apretada: potaje de castañas con Arguiñano, lanzamiento de apertura en La Ruleta de la Suerte, caña en Los Manolos y café presentando “La calculadora humana” en Saber y Ganar. Dragon Ball: el socialista realizará la próxima semana un viaje junto a Goku para encontrar las bolas del dragón y resucitar a Krilín, viaje que aprovechará para explicarle al guerrero del espacio su proyecto de reforma fiscal.

Albert Rivera

Rivera acudirá a Empeños a lo Bestia para intentar venderle a Lester un una cinta VHS y unos pantalones de campana. Utilizando sus conocimientos de retórica y de debate, el de Ciudadanos deberá sacar dinero suficiente para lograr su objetivo: comprar un palo de hacer selfies.

Pablo Iglesias

Esta semana: participará en El Jefe Infiltrado, se disfrazará de militante sin perilla para conversar con las bases y premiar a posteriori a aquellos que más carteles peguen a la hora. Próxima semana: visita a Cine de Barrio para la proyección de Los Bingueros y análisis sociológico y geopolítico de la película desde una perspectiva hegeliana.

Rajoy

Participará con su ciudad, Santiago de Compostela, en un especial invernal de el Grand Prix del Verano, enfrentándose a Peñaranda del Duero. El presidente participará en cuatro pruebas: los aguadores, los rompepuertas, la vaca Pichichi y la patata caliente Participará en “Gallegos por el mundo”, explicando por qué emigró a Madrid y enseñando el Prado, la Moncloa y el Bernabéu. “Los comienzos nunca son fáciles, cuando llegué tuve que hacer los típicos trabajos que nadie quiere: diputado, ministro… pero mírame ahora: Presidente”.