En occidente están revolucionados con Football Leaks, la filtración de contratos futbolísticos que ha revelado que los futbolistas ricos también evaden impuestos, quién lo iba a imaginar. No es la primera vez que Hacienda y fútbol se mezclan, este mismo año Messi ha sido condenado a 21 meses de cárcel por evadir impuestos y Mascherano y Neymar también han tenido líos judiciales por asuntos parecidos. Los aficionados del Madrid pensaban que los futbolistas ricos del Barça robaban por ser del Barça, pero resulta que era por ser ricos y los del Madrid también lo hacen.

 

La noticia ha tenido tal calado que hasta un juez ha prohibido a un importante periódico informar sobre un importante futbolista y la gente se ha escandalizado. ¿Cómo pueden prohibir informar sobre una noticia? Pues se puede, yo en Corea lo hago a diario. A mí el escándalo me ha pillado por sorpresa, yo suponía que robaban los mediocentros defensivos, pero no los delanteros. Aún así el fútbol moderno lleva años sin interesarme, todos los futbolistas son iguales. A mí me gustan los futbolistas distintos, como Benzema. Benzema es un futbolista que siempre aparece cuando menos te lo esperas. Cuando están todos los futbolistas metidos en líos con Hacienda aparece él con un caso de extorsión y chantaje. Es un jugador que marca la diferencia.

 

El escándalo llegó justo la semana del clásico, un partido que terminó en empate y estuvo igualado: el Barça estuvo mejor en el IPRF pero el Madrid dominó el impuesto de sociedades. Este clásico ha estado rodeado de medidas de seguridad excepcionales, los jugadores de ambos equipos acudieron al Camp Nou en un autobús que iba escoltado por la policía, para proteger a los aficionados de los delincuentes que transportaban. Viendo el clásico estuve reflexionando sobre la inmadurez y el mal asesoramiento de los futbolistas modernos. Enfocaban al palco y veía a Florentino Pérez, a Jorge Mendes, al padre de Neymar y pensaba: “Todos bien vestidos, bien perfumados, mayores ya para dejarse corromper por el dinero. Hombres de césped y de balón. ¿Por qué no aprenderán de ellos?”.