Dice el refrán que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra y el español el único capaz de juzgar de forma distinta el mismo hecho dependiendo de quién sea su autor. España camina hacia una desescalada por fases y asimétrica, asimétrica porque en España siempre tiene que haber vencedores y vencidos, para que luego los vencidos quieran vengarse y vencer, y porque siempre hay dos alumnos que quieren ser especiales. Si el Gobierno anuncia las fases 1, 2, 3 y 4, Cataluña va a exigir las 1.5, 2.5 y 3.5 y Euskadi un sistema ABCD.

Mientras las calles se llenan de Michael Jacksons, ciudadanos con guantes, mascarilla y pánico al contacto social, en el barrio Salamanca la plebe se rebela contra el gobierno reventando el mobiliario urbano con palos de golf al grito de: "¡Viva España! Viva España" puede significar "Estoy triste", "Estoy feliz" o "Creo que el gobierno español soltó el virus en Wuhan“ dependiendo del contexto. ‘España’ es un significante vacío, como cuando el otro bando, el de los buenos dice ‘el pueblo’, ‘la gente’ o ‘la patria’. Se puede completar su significado al gusto de cada cual. "Patriotismo es pagar tus impuestos aquí", véase como ejemplo. "Patriotismo es levantar la taza del váter antes de mear", podría decir otro con el mismo derecho.

España como significante vacío podría ser un juego de mesa. Si alguien quiere pasar a la siguiente fase podrías atacarle por arriesgar vidas humanas, si alquien quiere quedarse en la fase anterior, el ataque sería llevar a la ruina a la economía nacional. Sólo tu casilla es casa. Que los que hacen la cacerolada serían los otros si el color del gobierno fuese distinto, lo saben desde Carmen Lomana hasta Soziedad Alcohólica, sólo que quizá algunos, los que no tengan servicio doméstico, tendrían más cuidado con no rallar el teflón.