Hoy es el Día Internacional de la Mujer y, como aliado feminista que soy, celebro este día con la misma intensidad que el Día Nacional de Corea del Norte: desfile de mujeres (militar y de ropa de baño), guateques, fuegos artificiales aliñados… Aunque en los últimos años hemos avanzado y Corea del Norte ya es el único país del mundo donde las mujeres tienen los mismos derechos que los hombre (ninguno), las mozas siguen demandando privilegios. A mí, como feminista convencido, me gustaría cederles el protagonismo a las mujeres en su día, pero no se ponen de acuerdo. Un año me piden cobrar lo mismo que los hombres, otro año que se las juzgue por sus capacidades en vez de por su físico… Digo: “Mira, habladlo con vuestros maridos, aclaraos, y cuando sepáis qué queréis venís y se lo contáis al Líder Supremo, pero no me mareéis no puedo estar todo el día con las zagalas”. Como no se aclaran, al final he decidido tomar la iniciativa, como aliado feminista, no como machista retrógrado, y he organizado personalmente las jornadas del Día de la Mujer Proletaria, este 8 de marzo en el Palacio de Congresos de Pyongyang: Os dejo el programa y espero vuestra asistencia

09.00 Apertura de puertas.

09:30 Charla sobre los problemas de la mujer en el siglo XXI con los cinco hombres más preparados del país como ponentes.

11:00 Pausa para desayuno en caso de corresponsales extranjeros, pausa para el ayuno en caso de los norcoreanos

12:30: Penes y vulvas, el papel de los autobuses en el heteropatriarcado occidental

14:00: Comida (sic). 16:00 Proyección de Pretty Woman

18:00: La sexualización del porno. 19:00: Descanso para llevar a las parientas de tiendas.

19:30: “Mujeres con pantalones vaqueros, ¿igualdad o provocación?”.

21:00 Clausura y entrega de regalo a los asistentes: abanicos para las mujeres, puros para los hombres.