Esta semana como todos sabéis se ha producido el no fichaje más famoso del año: el de De Gea por el Madrid. El Manchester mandó el fax o el email del contrato unos minutos más tarde de las 00:00 y no se hizo a tiempo. Por eso atrasé la hora 30 minutos el otro día, para que no me pasen estas cosas.

 

El retraso del envío de los documentos ha puesto en tela de juicio las nuevas tecnologías. Yo llevo tiempo avisando que las moderneces estás del SMS, Hotmail y los yogures atados con una cuerda no son prácticas. En Corea del Norte mandas un burrofax certificado y en menos de 15 días lo tienes en el pueblo de al lado.

 

El pobre Florentino se ha quedado a dos velas, la verdad es que era absolutamente inimaginable que una operación que consistía en que un ex entrenador del Barça le vendiese un portero del Atlético al Real Madrid pudiese fracasar. Me da lástima porque Florentino y yo tenemos muchas cosas en común: los dos fuimos el único candidato en nuestras últimas elecciones y los dos controlamos un país. Aunque yo creo que él tiene un ligero aire capitalista, está obsesionado con fichar gente que venda camisetas. Yo siempre pienso lo mismo: "Si quiere alguien que venda camisetas, que fiche a Amancio Ortega".

 

No conocemos todavía la verdadera causa del retraso del envío de los documentos aunque ya han empezado a surgir las primeras hipótesis: Keylor Navas cambió la contraseña del wifi. El que tenía que enviar los documentos tenía a Keylor en el Comunio. Van Gaal no dejaba de decir “De Gea Manchestegg, De Gea Manchestegg y se comió el ordenador para evitar el fichaje”. En Old Trafford usan Internet Explorer.