Una niña de siete años se ha convertido en la mejor amiga de dos pitones de cuatro metros durante el confinamiento por el coronavirus.

Estar aislado en casa con dos de las especies de serpientes más largas del mundo sería la peor pesadilla de algunas personas, pero no para la pequeña Emi Taoka.

En este vídeo grabado por su padre Ed, de 40 años, se ve como Emi disfruta de las serpientes que la rodean mientras disfrutan del clima más cálido de su jardín.

Las pitones reticuladas, conocidas como Sonny y Cher viven en casa con Ed después de que él las adoptara en un intento por perseguir su pasión por los reptiles.

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