Madison Alderman trabaja como niñera y recientemente llevó a los niños a los que cuida a una biblioteca pública de Oviedo, Florida, para que pudieran hacer los deberes. Lo que se encontró fue tan desagradable y chocante que no pudo evitar sacar el móvil para grabarlo.

Una vez dentro de la biblioteca escucho un sonido inusual en la zona infantil y cuando llegó se encontró a un hombre sentado en una mesa con unas set de realidad virtual puesto. Estaba viendo porno y cómo se le había olvidado enchufar los cascos se estaba escuchando nítidamente en toda la sala.

"Todo el mundo se estaba riendo. Los niños estaban confusos y el más mayor preguntó si era el vídeo de una niña siendo asesinada", explico Madison.

Avisaron rápidamente al bibliotecario que expulsó al hombre del lugar y procedió a desinfectar tanto la mesa como la silla por precaución.