Esther Jacobs, de 39 años, disfrutó de la oportunidad única en la vida de conocer a Parrie, una raya de agijón que ha sido llamada así por los lugareños, mientras visitaba un puerto en Struisbaai, Sudáfrica.

Perrie mide una asombrosa longitud de 4.3 metros y 2.1 metros de ancho tiene una larga cola de púas con veneno que puede ser fatal para los humanos.

Esther, que es conservacionista marina, dijo: "En el vídeo se puede ver que el rayo mantiene su cola inclinada lejos de mí".

"Cuando vi a este asombroso animal, tuve que acercarme a ellos, ver que estaban más que cómodos con la interacción humana".

En una serie de clips asombrosos, Esther logra mostrar lo cariñosa que es esta raya los humanos. "Varias de estos rayas son regulares en el puerto. Son iconos, y a los niños y adultos visitantes les encanta salir al muelle de madera para ver como siguen a los barcos".

Esther, fundadora de Keep Fin Alive, una campaña para mostrar los conceptos erróneos acerca de los tiburones, pasó unos 45 minutos con los rayas, logrando capturar imágenes increíbles de la vida marina.

VER MÁS: Encuentran un diente de tiburón megalodón