William Lytton, de 61 años, fue mordido por un tiburón en el cabo Cop de Massachusetts mientras nadaba a unos 3 metros del fondo del mar. Mientras nadaba, Lytton sintió un dolor increíble en la pierna izquierda y rápidamente supo que se trataba de un tiburón. En ese mismo instante, el hombre decidió golpear con su mano izquierda al enorme pez dándole de lleno en las branquias.

"Al principio estaba aterrorizado, pero en realidad no tenía tiempo para pensar. No me parece que haya hecho nada heroico. Mucho de lo que pasó fue por suerte", explica Lytton a 'The Boston Globe'. Una vez que consiguió librarse del tiburón, se dirigió rápidamente a la orilla en busca de ayuda. Allí encontró a varias personas que le ayudaron a detener el sangrado y se ofrecieron a llevarle a urgencias. Un helicóptero recogió al herido que fue trasladado a un centro médico. "El dolor fue realmente insoportable. Recuerdo el aterrizaje del helicóptero y luego nada más hasta dos días después", afirma el hombre.

Lytton estuvo en coma dos días, se sometió a seis cirugías y fueron necesarias doce bolsas de sangre para salvarle. Todavía se desconoce el tipo de tiburón que le atacó, pero los expertos se inclinan hacia un gran tiburón blanco, que suele predominar en esta zona de Massachusetts.

"Es un poco aterrador pensar en ello. Antes no me gustaban los tiburones y ahora me gustan menos". Golpear las branquias del tiburón fue un movimiento que probablemente le salvó la vida, pero también provocó la ruptura de algunos tendones. Ahora Lytton lleva un yeso en el brazo, así como vendajes y un aparato ortopédico alrededor de la mayor parte de su pierna izquierda.