Las casualidades en la vida siempre suelen ocurrir por algún motivo previo y desconocido que ha impulsado una acción.

Algo parecido le ha ocurrido a Natalie Smyth, una mujer británica de 56 años a la que le llegó la noticia de que habían encontrado una botella con un mensaje que lanzó al mara hace 40.

Se trata de una travesura que llevó a cabo con su entonces amiga Nadine Warren desde la costa de Kent, en Reino Unido, en julio de 1979.

Poco tiempo después el envase viajó hasta Westkapelle, Países Bajos, donde fue recogido por una mujer. Desde entonces la botella ha permanecido guardada hasta que hace unos días su hijo, Roger Woldenberg, quiso descubrir el mensaje en su interior.

Fue entonces cuando Roger aprovechó las redes sociales para contactar con Smyth quien apenas recordaba ya el hecho.

"Después de un tiempo, recordé que Nadine y yo estábamos en un viaje de geografía a Dungeness y Rye. Y recuerdo que tiramos botellas de plástico al mar. No logro recordar si hacer esto fue parte del viaje, para comprobar cómo se mueven las corrientes, pero es posible que solo fuéramos rebeldes y lo hiciéramos", ha explicado.