Max Werenka es un curioso niño de 13 años que un día mientras navegaba por Griffin Lake en Columbia Británica (Canadá) encontró un coche sumergido bajo el agua.

Al el pequeño y sus familiares pensaron que era el coche de un accidente que hubo diez años atrás, sin embargo, cuando le preguntaron a la Policía Montada porqué no habían retirado el coche todavía, esta les afirmó que sí, sorprendiendo mucho a los Werenka.

Finalmente la policía acudió a Griffin Lake a investigar las declaraciones de los Werenka pero no encontraron el coche. Finalmente, Max decidió sumergirse personalmente y grabar con su cámara GoPro el coche que había encontrado.

Tras ver las imágenes la policía volvió días después para remolcar el coche del lago. El automóvil hallado era un Honda Accord y en el interior del coche encontraron el cuerpo de una mujer.

El cadáver que encontraron era el de Janet Farris, una mujer que desapareció en 1992.

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