Hay dos tipos de personas en el mundo: las que se pueden mantener serias en situaciones que lo ameritan, y las que no se aguantan la risa. Por ejemplo, cuando una persona se cae, primero debemos checar si se encuentra bien… pero hay personas que primero se ríen (porque es inevitable) y nunca dejan de hacerlo.

Algo así sucede en los funerales donde debemos mantenernos serios frente al dolor de haber perdido a un ser querido o por respeto a su memoria. Sin embargo, a veces es inevitable no reírs y esto es lo que sucedió durante el funeral de Shay Bradley, un hombre irlandés que decidió gastar una última broma a su familia.

El vídeo fue originalmente compartido por Andrea Bradley, la hija del difunto. Ella subió el video a Facebook con el siguiente mensaje: "¡El último deseo de mi padre, siempre el bromista, les conseguiste un buen Poppabear y nos hizo reír a todos justo cuando lo necesitábamos! Te amaré por siempre #shayslastlaugh".