Ingerir medicamentos sin prescripción médica se está volviendo cada vez más habitual en nuestras sociedades. Una práctica que puede desencadenar consecuencias inesperadas. Eso fue precisamente lo que le ocurrió a un hombre el pasado viernes cuando ingirió un estimulante sexual para toros.

Según recoge La República, el individuo consumió una pastilla de "viagra" pero no iba a prever las inesperadas consecuencias. El efecto del medicamento se extendió hasta los tres días, momento en el que tuvo que ser intervenido de urgencia.

 

Los médicos del Hospital de Reynosa explicaron que el tipo de viagra que había consumido el paciente no era la común ya que se utilizaba para estimular a los toros. "Fue ingresado en el hospital de Especialidades 270 del IMSS de esta ciudad (Reynosa), un hombre que habría ingerido un estimulante sexual que trajo de Veracruz, utilizado por los ganaderos de aquella región, para estimular a los toros para inseminación", apuntaron.