El esqueleto de una extraña criatura marina apareció recientemente en la playa de Canterbury, Nueva Zelanda. Hannah Mary se encontró el esqueleto y decidió llevárselo a casa.

"Mi primer pensamiento es que se trataba de algún tipo de alien, pero estaba más fascinada que otra cosa", Hannah Mary.

Al principio no quería tocarla por si era algo venenoso pero luego se armo de valor y decidió cogerlo. Una vez en casa llevó la criatura a un taxidermista vecino suyo que tampoco supo decirle con seguridad de que se trataba.

Después le envió las fotos al periodista Chris Lynch que pidió a la gente que averiguara el origen del esqueleto. Varios aseguraron que se trataba del esqueleto de algún tipo de raya de las profundidades. ¿Tú qué opinas?