Detuvieron un coche en Toledo que en lugar de asientos tenía dos sillas de playa en la parte delantera y una hamaca en la trasera. El coche estaba prácticamente desguazado al completo por dentro y resulta difícil imaginar como podía seguir funcionando.

Las sillas de playa y la hamaca no estaban sujetas a la base del coche por ningún punto, haciendo que los cinturones de seguridad fueran totalmente inválidos porque tampoco tenían ningún punto de anclaje.

La patrulla de la Policía Nacional fue la que dio el aviso a la Policía Local de Toledo y esta se trasladó a la gasolinera del Centro Comercial La Abadía para encontrarse con el vehículo. El Sindicato de la Policía Local (SPL) compartió tres fotografías en sus redes sociales diciendo que les había sorprendido la escena y, así, intentar concienciar sobre la seguridad vial con los hashtags #PorTuSeguridad y #NoEsPorLaMulta.

 

La Policía inmovilizó al vehículo y llamó a una grúa para que se lo llevaran porque "no estaba en circunstancias de seguir circulando", como sentenció el presidente del SPL. Estamos ante una de las modificaciones hechas en un coche más absurdas que hemos visto nunca.

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