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INESPERADO

Descubre 12 años que no es el padre biológico de su hijo tras hacerse un test de ADN "por diversión"

Durante la fecundación in vitro ocurrió un hecho que les cambiaría la vida más de una década después.

Embarazo [archivo]

Pixabay Embarazo [archivo]

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Corría el año 2007 cuando Vanner y Donnna Johnson trataban desesperadamente de concebir su segundo hijo. Para ello, decidieron apostar por la fecundación in vitro. 12 años después, una prueba de ADN que Vanner quiso realizarse "como algo divertido" les hizo darse cuenta de que algo no fue del todo bien durante el proceso.

La pareja de Utah (Estados Unidos) se hizo con el kit de ADN "23andMe", como un juego que haría toda la familia. Al ver el resultado, todos se quedaron en shock. Tal y como relató Vanner a un medio local, "cuando miré esa página y vi la frase: 'padre desconocido', pensé: '¿Qué quieres decir con padre desconocido, si yo soy su padre?!". Al ver los resultados, agregó Donna, "supimos que debía haber algo mal".

Los fatídicos resultados significaban que el óvulo de Donna fue fertilizado por el esperma de otra persona durante el proceso, un error de la clínica que, realmente, es muy remota.

Según cuenta la pareja, tuvieron que procesar muchas emociones: "tuvimos que separar lo que es el amor por nuestro hijo, que no ha cambiado ni por un segundo, del problema que estábamos tratando. ¿Cómo pudo suceder y qué hacemos ahora?".

La pareja tardó un año en darle la noticia a su hijo, quien ya sabía que había sido concebido en un proceso de fertilización. El chico se quedó estupefacto, y tras una charla dura y emotiva, el chico dijo a su padre que lo único que importaba "Es que le quería":

Tras una investigación y otra prueba de ADN para encontrar al padre biológico de su hijo, dieron con él: su nombre era Devin McNeil y, tras una charla en la que se concluyó que ambas familias coincidieron en el Centro de Medicina Reproductiva de la Universidad de Utah, reconstruyeron los hechos: "Hubo una fecha en la que estuvimos en la clínica al mismo tiempo. Yo estaba haciendo transferencias, así que fue entonces cuando ellos volvieron a poner los embriones dentro y ella estaba haciendo la recuperación cuando tomaron sus óvulos y los recuperaron y fue ese mismo día... pensamos aproximadamente a la misma hora, hace 14 años", dijo Kelly McNeil, mujer de Devin, quienes también estuvieron buscando un hijo mediante la fecundación in vitro.

Ahora, esclarecidos los hechos, ambas familias se apoyan entre sí, pese a que viven en localidades diferentes: los McNeil, en Colorado, y los Johnson, en Utah. Ahora ambos niños saben que tienen "un medio hermano ahí afuera y alguien más a quien amar". Ambas familias afirman que los niños, tras conocerse, se pusieron a jugar "y simplemente convirtieron esta difícil situación y algo que nunca debería haber sucedido en algo bueno".

Mientras tanto, los cuatro se preparan para presentar dos demandas por separado contra el Centro de Medicina Reproductiva de la Universidad de Utah.

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